Un sentimiento neutro, indefinido, algo poco común abunda en mi; algo confuso por momentos, no hay un porque espesifico, lo que sé es que necesito de "algo"; necesito sonrreir, REIR. Un poco de emoción y un tanto de suspenso no vendria mal.
Si túmenteesta cerca de allí,déjala flotar como una nube para que se abrala puerta de llave dorada y puedas volver a renacer por dentro. Hoy me voy al infinito.
Vivo en el número siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía.